Los Artículos de Aeródromos Extintos & Olvidados

Sitios recomendados por Aeródromos Extintos

domingo, 1 de marzo de 2026

Estancia La Carolina (Santa Cruz)

51°03´45,55" S - 70°09´54,43" W
224 mts. SNM

El matrimonio ente Norberto Fernández y Carolina Lorenzo se formó en la localidad bonaerense de Pergamino, donde ambos coincidieron hacia 1908. Inmigrantes españoles, habían llegado al país en 1906 en búsqueda de oportunidades. Se casaron el 08 de julio de 1910 y decidieron mudarse a la Patagonia en donde sabían de ofertas de trabajo en estancias dedicadas a la cría de ovejas y producción de lana.

Ubicación de la Estancia respecto de los otros aeródromos y la ciudad de Río Gallegos. La distancia en línea recta era e 92 kilómetros (AE&O)

Encontrar trabajo no fue lo difícil, sino adaptarse al clima extremo y el aislamiento de la estepa patagónica. Así todo, Norberto Fernández permaneció durante 17 años como encargado de la estancia de un coterráneo, Ibón Noya y su campo Paso del Medio. Hacia 1926 Fernández decidió emprender su propio negocio, solicitando al gobierno nacional, la entrega de tierras a título precario para explotarlas con un emprendimiento ganadero. Le fue asignada una gran superficie de tierra, ubicadas a 92 kilómetros al noroeste de la ciudad de Río Gallegos. La llamó “La Carolina” en honor a su esposa.

El matrimonio ya tenía su primer hijo de doce años de edad y se llamaba Norberto. Este niño, cursó sus estudios primarios en el Colegio Salesiano en Río Gallegos y desde entones permanecía deslumbrado con las pocas noticias que llegaban, sobre los hechos relacionados con los progresos de la aviación.

Una imagen típica por esos años. La llegada de los pilotos de la Aeroposta por primera ve a los que luego serían sus destinos. Con casco de vuelo, Antoine de Saint Exupery y a su izquierda; Rufino Luro Cambaceres (Facebook #MiRíoGallegos)


La realidad golpeó la puerta de Norberto hijo, el 31 de marzo de 1930, pues ese día arribó a Río Gallegos un Laté 25 tripulado por Antoine de Saint Exupery, Elisee Negrin, Marcelo Bouilloux-Lafont, Vicente Almandos Almonacid y el Ingeniero Prainville. Este vuelo era uno de los primeros que se efectuaban en procura de integrar a la ciudad , como destino regular de la Aeroposta Argentina S.A. La llegada del avión, significó un punto de inflexión para la sociedad local, pues era el modo de morigerar el severo aislamiento del que había padecido por muchos años.

Norberto Fernández, padre e hijo, detrás el avión Curtiss Oriole comprado en Bahía Blanca, bautizado ''San Lorenzo''. Cedida por Teresa Asunción Fernández Lorenzo (Fotografía retocada por José A Weisser Fohmann - Foto Huerta. Compartió: Luis Milton Ibarra Philemon)

La empresa organizó algunos vuelos con pasajeros, de los que los Fernández (padre e hijo) tomaron parte. Definitivamente, ambos quedaron impactados con la aviación; Norberto padre, porque entendía lo que un avión significaba como herramientas de trabajo y su hijo, como medio de vida, ya que el joven se veía reflejado en la estampa herócia de los pilotos de la Aeroposta. 

La voluntad del joven de convertirse en piloto fue apoyada por su padre que lo envió un tiempo a Buenos Aires para realizar el curso de piloto, en la escuela de Guillermo Hillcoat en el aeródromo de San Fernando (ver). Con la ayuda de Domingo Yrigoyen, su padre  adquirió en Bahía Blanca un biplano Curtiss 17 Oriole que mandó a trasportar en buque hasta Río Gallegos.

Norberto Fernández Lorenzo en el hangar de San Fernando en 1931, con el "San Lorenzo"
El 10 de julio de 1933, en San Fernando, se recibió de piloto con la mejores calificaciones, gracias a su instructor , Guillermo Hillcoat. Es el primer piloto Santacruceño en obtener su brevet (Luis Milton Ibarra Philemon)

Norberto hijo, convertido ya en piloto se reunió con su avión en Río Gallegos a mediaos de 1931. Este Oriole estaba potenciado por un motor Curtiss C6 de 160 hp. y había sido registrado como R110 en 1928. Tenía el fuselaje de color rojo oscuro y las alas de un plateado brillante. En el timón de dirección se la habían pintado las bandas celeste y blanca de la bandera nacional.  El avión fue resguardado en el aeródromo de la Aeroposta, ubicado a 5 kilómetros al sur de Río Gallegos. Fieles a la fé cristiana, la familia Fernández decidió bautizar el Oriole con el nombre de “San Lorenzo”.

Instalaciones principales de la Aeroposta en su aeródromo ubicado 5 km al sur de la ciudad (Facebook #MiRíoGallegos)

Casi de inmediato el avión comenzó a ser una silueta común en el cielo de la ciudad. Pero uno de los justificativos de Fernández Padre para adquirir el avión, era la conectividad que le brindaba con su campo.

Por eso, ordenó a sus empleaos despejar una franja lineal en el sector suroeste del casco de la estancia. Esta improvisada pista, quedó de 700 metros de longitud y unos 40 de ancho, con una orientación aproximada de 14/32. Completó las instalaciones con la construcción de un hangar metálico de amplias dimensiones para resguardar al Curtiss.

Porción de la carta N° 5169-19 “Estancia Camusu Aike”, en escala 1:100.000, editada el 01 de enero de 1947 el Instituto Geográfico Militar, donde figura el casco y la pista de la Estancia La Carolina (Instituto Geográfico Nacional)

Cada vez que el Oriole, llevaba a bordo a los Fernández, Norberto Hijo enseñaba a su padre algunas técnicas de vuelo, pérdidas, aproximaciones y maniobras en general. Sucedía que Norberto Padre también había sido alcanzado por la pasión hacia los aviones y al igual que su hijo, se planteaba seriamente convertirse en piloto. A escondidas, tomó un curso de lecciones de vuelo por correspondencia y cuando creyó haber estudiado lo suficiente, se trasladó a la escuela de Hillcoat en San Fernando para realizar la parte práctica del curso. A desacuerdo de la familia, Norberto Padre, obtuvo su licencia de vuelo y aprovechó el viaje para adquirirle a Hilcoat un segundo Oriole; el registrado R197, que bautizó “Pájaro Blanco”

Mientras tanto, Norberto Hijo estaba aprovechando el tiempo para sumar horas y poder acceder a las licencias que le permitieran convertirse en piloto profesional. Para ello, emprendía largas giras por el interior de su provincia con fines solidaros, a veces en vuelos de asistencia o simplemente para vender vuelos de bautismo, que le permitieran poder solventar los gastos del avión. Esta actividad lo llevó a que su “San Lorenzo” fuera el primer avión en volar por aquellos pueblos tan alejados.

Los Orioles de los Fernández padre e hijo, frente al hangar de La Carolina (Facebook #MiRíoGallegos)

En este punto se debe mencionar que, desde el 9 de noviembre de 1932, había sido designado como nuevo gobernador del Territorio Nacional de Santa Cruz, Juan Manuel Gregores. Un marino retirado, especialista en comunicaciones y con una gran visión social, política y geográfica del territorio del que se hizo cargo. Las obras de Gregores, fueron muchas, pero para nuestro interés, ninguna como la implementación del “Chasqui Aéreo” (ver). Esta fue creada para disminuir el aislamiento de las poblaciones más occidentales del Territorio. Se traba de una red de equipos de comunicaciones, interrelacionados que transmitían información de todo tipo a todo el territorio. Para atender las urgencias médicas y/ó traslados, Gregores contaba con un avión con capacidad de cuatro plazas. El piloto a cargo, era el bahiense Gustavo Numan Costabel y el avión un Lockheed Vega (s/n 4) registrado R48

El Lockheed Vega del Chasqui Aéreo. De izquierda a derecha; Gustavo Numan Costabel, Willy Caper, Faustino Salgado, Picard y Davidson. (Facebook #MiRíoGallegos)

La actividad del Vega comenzó de modo incesante, apenas aterrizó en Río Gallegos, el 31 de mayo de 1934. Es decir, cuando los Fernández contaban con dos aviones, un aeródromo propio y conocían el territorio como la palma de su mano.

De hecho, uno de los primeros encargos de Gregores para con Costabel, era la preparación de tantos campos como fuera necesario. Estos debían estar en lugares estratégicos y que permitieran una operación segura y además, estuvieran al alcance de la población. La pista de la Estancia La Carolina era una de ellas ya que Fernández Padre la puso a disposición del Chasqui Aéreo.

Desgraciadamente, el Vega se perdió en un accidente sin consecuencias personales en la pista de la Estancia El Cóndor, el 11 de julio de 1935. El servicio había demostrado ser tremendamente útil como para darlo de baja por falta de avión. Aquí intervino Fernández Padre, ya que se ofreció con otros empresarios de la zona, a adquirir un avión para reemplazar el Vega. Este avión terminó siendo un viejo conocido de la zona, pues era uno de los Late 25 que Aeroposta estaba desprogramando de su flota. Se trataba del Late 25-3.R equipado un motor Renault de 450 hp, s/n 603 ex F-AIEH y registrado en nuestro país como R211 (luego se convertiría en el LV-EAB). El avión fue trasladado desde Buenos Aires por Norberto Fernández Hijo, ya designado como nuevo responsable del Chasqui Aéreo. Esta pesada nave también comenzó a ser recurrente en la pista de La Carolina.

El Late 25 (s/n 603) LV-EAB en el hangar de la Aeroposta en Río Gallegos (Tino Traba vía Milton Ibarra Philemón. Facebook #MiRíoGallegos)

Aunque contaba con el Late, no dejaba de ser un avión privado al servicio de la Gobernación y Gregores quería tener el suyo propio. Para ello, solicitó a la Armada la asignación de un nuevo avión. El 20 de julio de 1938 se envió a Santa Cruz un biplano Keystone K.42A Pelican. Este avión era de cabina abierta y con capacidad para dos personas. Aunque iba bien para algunos vuelos, era imposible trasladar enfermos en él.

Dos años después, Norberto Hijo, logró el paso más importante de su carrera y el que había ansiado desde mucho antes de ser piloto; fue admitido como tripulante en Aeroposta Argentina. Eso le significó el alejamiento por completo de sus actividades en el Territorio. Como responsable del Chasqui Aéreo dejó a su hermano Tomás Fernández, que aunque era piloto militar había solicitado el retiro, para dedicarse a su nuevo empleo.

Remolque el "Pájaro Blanco". En el camioncito apenas se lo distingue a Tomas Fernández Lorenzo (quien luego fuese gobernador de Santa Cruz); sentado en el avión Norberto Fernández Lorenzo, luego siguen Ivon, el peón Díaz, Norberto padre, y finalmente Raúl (Foto facilitada por Teresa Asunción Fernández Lorenzo. Compartió: Luis Milton Ibarra Philemon)

Para entonces, Norberto Fernández Padre, decidió adquirir un nuevo avión para su uso. Cansado de ya de volar de cara al filoso viento helado patagónico, decidió adquirir un Curtiss Robin. Algo más cómo, versátil, con capacidad de algunos pasajeros más y sobretodo, cabina cerrada.

Este avión era el (s/n 128) registrado R259 (y luego se convirtió en LV-SBA y LV-FBM), al que bautizó “Santa Teresita” Al igual que el Oriole “Pajaro Blanco” R197, esta aeronave estaba al servicio personal de Norberto Padre, por lo que es muy probable que haya estada permanentemente en La Carolina.

Norberto Fernández Padre, delante de su Curtiss Robin (s/n 12) R259 Milton Ibarra Philemón. Facebook #MiRíoGallegos) 

La experiencia de uso de Curtiss, fue extraordinariamente deliciosa para Norberto Padre,  pero ese mismo año, una racha de viento fuerte tomó por sorpresa al Robin y lo hizo capotar en la pista de la Estancia La Carolina. El accidente no produjo ninguna consecuencia a sus ocupantes y los  daños eran completamente reparables en la máquina. La mayor consecuencia fue el amor propio de Norberto Padre, que forzado por su familia, decidió dejar los aviones para siempre.

Como sabemos, Norberto Hijo perdió la vida en un desgraciado accidente en la localidad de Castilla (Provincia de Buenos Aires) (Ver), el 27d e septiembre de 1949. Tomás continuó por unos más a cargo del Chasqui Aéreo, antes de ser designado por el Presidente Juan Domingo Perón, como Primer Gobernador de la Provincia de Santa Cruz en 1952

Aunque ya sin aviones propios, la pista de la Estancia La Carolina continuó siendo parte de la red del Chasqui Aéreo por muchos años más. De hecho, en la actualidad aún continúa operativa en el formato de LAD (Lugar Apto Denunciado) N° 2678 Estancia la Carolina y su traza ha cambiado sustancialmente, pues ahora se ha trazado una de 900 metros de longitud por 50 de ancho con orientación 07/25. Sobre el costado norte de la pista, se alcanza a divisar un viejo galpón de dimensiones acordes a las que pudieron ser el hangar donde los Fernández protegieron sus aviones.

Aspecto actual del casco de la Estancia y la pista antiguo, con la actual declarada como Lugar Apto Denunciado (AE&O)  

Agradecemos a Francisco Halbritter, José Antonio Weisser y Julio Beltrán, por sus valiosísimos y permanentes aportes de datos inéditos. José y Julio son los creadores y administradores de una excelente página de Facebook que documenta y recopila, imágenes del pasado de la ciudad de Río Gallegos (Facebook #MiRíoGallegos)



No hay comentarios:

Publicar un comentario