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viernes, 14 de agosto de 2026

Aero Club Oberá – Primer Sitio (Misiones)

27°29´18,98” S - 55°06´37,51” W
374 mts SNM

El 29 de julio de 1929 se había fundado el Aero Club Posadas. Esta noble institución tuvo una intensa actividad desde sus primeros días de existencia, realizando vuelos a otras ciudades de la provincia, principalmente con vuelos asistenciales en épocas de lluvias con caminos intransitables. La periodicidad de estos requerimientos, hizo que las autoridades del aero club comenzaran a trazar pistas en los lugares más comunes que a menudo se visitaban.

La localidad de Oberá en el mapa misionero (IGN)

Por ello, en 1937 un grupo de vecinos tomó a su cargo la demarcación y traza de una pista adecuada. El mismo estaba integrado por Carlos J. Petterson, Adolfo Lindström, Domingo Berrondo, Canuto Hansen, Irineo Moreira, Juan Zarza, Leo Lutz, Luciano Blanchard y Oscar Petrini. Las tierras fueron aportadas por los hermanos Alejandro y Aurelio Bárbaro y los herederos de Juan Ortt, quienes pusieron a disposición, dos propiedades colindantes que conformaban las dimensiones adecuadas para transformarlo en una pista apta. El 25 de mayo de 1938 fue necesario evacuar un paciente desde la ciudad de Oberá, donde aún no existía un sitio determinado.

Ubiación regional del antigua y actual sitios del Aeródromo de Oberá (AE&O) 

Estos amigos, fueron animados por sus pares posadeños a conformar su propia institución. Así, se fundó de hecho el Aero Club Oberá y el 6 de noviembre siguiente se inauguró la pista con un festival aeronáutico al que concurrieron dos máquinas del Aero Club Posadas y tres máquinas privadas. En poco tiempo se logró construir un hangar de estructura de madera y recubrimiento de chapas metálicas. El proyecto de esta construcción fue obra de un ignoto arquitecto alemán que preparó una prolija documentación, que sirvió de guía para que el carpintero local Edelmiro Rodríguez de Olivera la construyera. La obra tuvo su magnitud, pues sus dimensiones internas permitían albergar a siete aeronaves juntas. El hangar se encontraba en la actual esquina conformada entre las calles España esquina Ángel Peñaloza.

Plano y datos del campo en la Guía Aeronáutica Argentina de 1939 (AE&O)

La franja de la pista se extendía por una distancia de unos 700 metros, a lo largo de la Avenida Libertad; desde la esquina de la Calle Italia hasta la de la Avenida Andresito (donde se encuentra el Escuadrón 9 “Oberá” de la Gendarmería Nacional). Su ancho total era de 110 metros. Lógicamente esta pista era de tierra y la mayor parte del tiempo, esta franja se utilizaba para carreras cuadreras.

A partir de 1945, el gobierno nacional tomó cartas en la planificación del transporte aerocomercial, estableciendo una Política Aérea Nacional mediante el Decreto N° 9.358 del 27 de abril de 1945. Esta norma dividía el país en zonas a operar por empresas especialmente creada a tal fin y que funcionarían con un esquema de economía mixta. La Mesopotamia fue destinada a ALFA, una empresa que operaba hidroaviones Short S.25 Sunderland y Sandringham para los destinos fluviales y Douglas DC-3 y C-47, para los terrestres.

Carta N° 2754-25 "Oberá" en escala 1:100.000 editada en 1945 (IGN)

Plano y datos del campo en la Guía Aeronáutica Argentina de 1948 (AE&O)

Según sus estatutos, además del transporte de pasajeros, ALFA debía prestar servicios aeropostales en la región, heredados de la existente SADE (Servicios Aeropostales del Estado). Estos recorridos, también fueron sectorizados en seis recorridos por conveniencia y características de los destinos. El N°5 puntualmente, agrupaba los que contaban con las pistas de menores dimensiones. Estas eran Apóstoles, San Javier, Oberá, Santo Pipé, Puerto Rico, Montecarlo, Puerto Piray, El Dorado, Puerto Esperanza, Puerto Bemberg, Iguazú y Posadas (estas últimas operaban como origen y destino del recorrido). Para poder atender estos destinos, se debió adquirir un tipo de aeronave especial. Entre varios modelos evaluados, finalmente se incorporaron dos unidades Stinson 108 Voyager, el registrado LV-ADL (s/n 108-573) y LV-ADX (s/n 108-1-1501)

Foto aérea del centro de Oberá. Puede observarse claramente la pista del aero club al fondo. La misma se encontraba extremadamente cerca del caso urbano. Este hecho determinó su traslado al actual sitio (AE&O)

Estos vuelos comenzaron en los primeros meses de 1947 y para junio de ese año, se habían completado 55 vuelos, con una altísima tasa de suspensiones debido al mal estado de la pista o por la presencia de animales en la misma. Los mismos se mantuvieron por lo menos hasta fines de 1948, cuando la empresa decidió suspenderlos debido al excesivo déficit que estos producían.

Estos vuelos se producían en paralelo a la actividad del aero club, que para el 28 de julio de 1948 había incorporado un Auster J.2 Arrow (s/n 2225) LV-NUH. Durante la década de los ´50, algún suceso que desconocemos, provocó una aguda crisis en la institución, que la dejó sin aviones y al borde de desaparecer. El Gobierno de la Provincia, entregó en préstamo un Piper PA-22 Colt (s/n 3385) LV-FII que tenía afectado en configuración de traslado de enfermos. Con esta aeronave, la situación se fue normalizando lentamente, de modo que para 1961 el aero club se encontraba totalmente repuesto y con una jugosa flota compuesta por:

  • LV-XSZ           Piper PA-11C Super Cub      (s/n 19227)      Registrado 29Ago60
  • LV-YDS           Piper PA-12                           (s/n 12-4020)  Registrado 29Ago60
  • LV-ZLJ            IAe-20 El Boyero                   (s/n 67)           Registrado 29Ago60
  • LV-GNS          Cessna 172B                         (s/n 47788)       Registrado 22Mar61
  • LV-FII              Pïper PA-22 Colt                    (s/n 2235)      Registrado el 17Set63

 

El Auster J.2 Arrow (s/n 2367) LV-NUH en el Aeródromo de Don Torcuato, el 23 de mayo de 1981 (Francisco Halbritter)

Con algunas ampliaciones y mejoras, la pista permaneció operativa hasta 1962, cuando el crecimiento de la ciudad comenzó a ser una seria amenaza para la continuidad del aeródromo. Los despegues desde la cabecera 30 y las aproximaciones a la inversa, obligaban a sobrevolar a muy baja altura el centro comercial de Oberá.

Aunque de mala calidad, esta es una excelente fotografía del aspecto general de la plataforma del aero club, sus aeronaves, pilotos e instalaciones. La misma debió haber sido tomada a mediados de los años ´60 (AE&O)

Excepcional fotografía del LV-FII en vuelo. En un principio este avión fue entregado en préstamo por el Gobierno de la Provincia de Misiones, para que el aero club retomara su actividad de vuelo. Finalmente fue cedido a la institución (AE&O) 

Para la mudanza del aeródromo, el Gobierno Provincial puso a disposición del aero club el actual sitio. El mismo está ubicado unos 3.500 metros al sur, con acceso desde la Ruta Nacional N° 14

A solicitud del vecino Víctor Melo se colocó una placa recordatoria donde comenzó su actividad el Aero Club Oberá y propuesto por la Junta de Estudios Históricos, el Concejo Deliberante local por Ordenanza Nº 1980, se declaró como Lugar Histórico de la ciudad el primer aeródromo.

Información del aeródromo en el AIP- AGA de 1963 (AE&O)
       

Damero urbano actual de Oberá, con la sobreimpresión aproximada de la antigua pista (AE&O)

Bibliografía.

González Moreno, Luis; Guía Aeronáutica de Aeropistas - 1939; Federación Aeronáutica Argentina. Buenos Aires, Febrero de 1940

González Moreno, Luis; Guía Aeronáutica de Aeropistas – 1948; Federación Aeronáutica Argentina. Buenos Aires, marzo de 1948

Anónimo. Aero Club Oberá. Revista Nacional de Aeronáutica N° 229, junio de 1961

Pavlovcic, Gabriel; Magnusson, Michael y Raczynski, Esteban. Catálogo Completo de Aeronaves Civiles Argentinas Registradas. 1938 – 2016. Edición del Bicentenario. Editado Gabriel Pavlovcic. 1° Edición. Buenos Aires, 29 de junio de 2016

www.oberaonline.com.ar

www.infoberdigital.com

www.ign.gob.ar


domingo, 26 de abril de 2026

Club Regatas Concordia (Entre Ríos)

31°23´58.40” S - 57°59´51.01” W
0 mts. SNM

La primera vez que el Estado Nacional metió los pies en el barro de establecer su propia Política Aérea, fue con el Decreto PEN ° 9358 del 27 de abril de 1945. En esta norma se establecían diversos criterios de la aviación en general, pero con especial foco sobre los servicios comerciales. Era el Estado quien tenía un poder plenipotenciario sobre todo lo que sucediera en esta materia en nuestro país. Aunque los privados tenían una pequeña participación, todo quedaba en manos estatales.

La localidad de Concordia en el mapa entrerriano (ArgentinaXplora)

Debido a la vastedad de nuestra geografía, se dividió el país en zonas operativas y desde la nada, se creó una empresa para explotar cada una de estas áreas. Toda la Mesopotamia fue destinada a Aviación Litoral Fluvial de Argentina (ALFA), una empresa creada sobre la base de la ya existente Corporación Sudamericana de Servicios Aéreos y la nueva Compañía Argentina de Aeronavegación Dodero S.A.

La Corporación Sudamericana de Servicios Aéreos era una empresa de capitales italianos que había comenzado a prestar servicios con hidroaviones desde febrero de 1939 hacia Montevideo, en mayo siguiente a Rosario y en marzo de 1941 a Asunción del Paraguay con escalas en Rosario, Santa Fe, Barranqueras y Formosa. Su flota estaba compuesta por tres botes voladores Macchi M.C.94

Aeródromos contemporáneos y actuales en los alrededores de Concordia (AE&O)


Es decir que toda la zona fluvial del noreste de nuestro país, estuvo siendo volada comercialmente  a muy pocos destinos, desde el mes de marzo de 1941. Cuando la nueva ALFA comenzó la planificación de su oferta de vuelos desde medidos de 1945, Concordia apareció auspiciosamente entre los pueblos beneficiados con la llegada del avión.

La empresa basó sus operaciones en el uso del hidroavión y para ello, sus directivos dieron un gran salto cuántico con la incorporación de tres cuatrimotores gigantescos Short S.25 Sandringham y Sunderland III. Respecto de los Macchi M.C.94, estas eran naves superlativas; no sólo por su tamaño y motores, sino que además tenían más capacidad de carga y pasajeros. Estos últimos gozaban de más espacio, comodidades y servicio de a bordo. Para para complementar aquellos destinos importantes no fluviales, también previó el uso de algunos Douglas C-47

El Short S.25 Sandringham Mk.II (s/n SH43C) LV-ACT, despegando desde la Dársena F de Puerto Nuevo (Ian White vía Historiales Individuales)

El 08 de enero de 1947 se dio inició a los vuelos en la ruta que incluía a Concordia. Este destino fue servido simultáneamente con aeronaves terrestres e hidroaviones. Para los primeros se utilizaron los C-47 que operaban en el Aeródromo de Colonia Yeruá (Ver), ubicado 25 kilómetros al sur de la ciudad. Estos vuelos se efectuaban lunes y viernes. Los hidros, volaban los miércoles y sábados, partiendo desde la Dársena F de Puerto Nuevo en Buenos Aires, directo a Concordia. La ruta continuaba luego hasta su punto terminal en Posadas.   

Para recibir y procesar sus pasajeros en Concordia, la empresa alquiló las instalaciones del Club de Regatas de Concordia. En esos años, no existía un sitio más adecuado para este fin. Era un edificio icónico y reflejaba por completo la imagen de capitanía de club náutico que era. Esta institución había sido fundada en 1906 con el propósito de la práctica y difusión de actividades deportivas, pero fundamentalmente acuáticas, como el remo y la natación.

Estructura de hormigón armado de la sede del Club Regatas, durante su construcción en 1933 (Internet)

El club era un referente de la ciudad y casi toda la población estaba asociado a él. Con buen tino, sus autoridades decidieron construir un edificio sede en el predio, ubicado sobre la costa, al sureste de la ciudad. El proyecto fue encargado a los arquitectos Chiappori y Quiroz, que lograron un diseño moderno y con fuerte alegoría náutica. Tiene una torre-mástil, una amplio salón curvo con enormes ventanales al río, escaleras curvas y terrazas con aleros. La construcción comenzó en 1933 a cargo de la empresa local Kralewski y Chacón, que comenzaron por la enorme estructura de hormigón armado.

Se debe mencionar que aunque para esa época estaba reglamentada la infraestructura mínima que debían tener las bases de hidroaviones, estas normas no fueron implementadas en ninguno de los destinos de ALFA, excepto en Puerto Nuevo. La operación de embarque y desembarque de pasajeros, era una operación de por sí compleja. A la llegada del hidroavión, todos los servicios de embarque y desembarque se hacían por medio de lanchones adaptados a tal fin. Y estos debían ir y venir repetidas veces entre el muelle y la nave. 

El magnífico edificio sede del Club Regatas de Concordia, tal como se lo veía cuando cumplía funciones de terminal de pasajeros (Internet)

En el mes de abril de 1948, se suspendió por unos meses la navegación en el Río Uruguay, por lo que ALFA reforzó sus servicios a la ciudad Concordia con cuatro frecuencias semanales en ruta directa desde y hacia Buenos Aires. Esto significó el levantamiento de los servicios con C-47 hacia Colonia Yeruá.

La infraestructura tanto terrestre como fluvial, fue siempre una deuda pendiente de ALFA. Absolutamente todas sus bases adolecían de deficiencias. En septiembre de 1948, el presidente del Directorio de la empresa, reclamaba a los Secretarios de Aeronáutica y de Transporte Aerocomercial, respecto de estas deficiencias. Finalmente, el Decreto PEN ° 9358 de 1945, expresaba claramente que la infraestructura era de ingerencia absoluta del Estado. El informe repasaba la situación de cada una de sus bases. Puntualmente, Concordia estaba un par de escalones más arriba que otras escalas,  exclusivamente por la ventaja de utilizar las instalaciones del Club Regatas.

El Sandringham Mk.II (s/n SH.1C) LV-AAO en las aguas del Río Uruguay, escala Concordia (www.despertarentrerriano.com.ar) 

Es que la torre del edificio, era perfectamente adaptable como torre de control y comunicaciones con la aeronave. Además, el propio edificio era una sala de proceso de pasajeros de lujo. Algo que no existía ni siquiera en la Dársena F del Puerto de Buenos Aires. Aún con estas ventajas, el aspecto náutico de la infraestructura se resumía en una boya de fondeo y un esquife de servicios.

Hacia 1949 el sistema de empresas de economía mixta estaba llegando a su fin, pues se había demostrado su ineficiencia económica. Se creó una Comisión Liquidadora de Empresas Mixtas, que desde diciembre de 1950, se unificaron en otra figura llamada “Aerolíneas Argentinas”. Absolutamente todas las rutas, personal, instalaciones y aeronaves, fueron transferidos a la nueva empresa. Para entones la flota de hidroaviones estaba compuesta por cuatro Short S.25 Sandringham Mk.II y dos S.25 Sunderland Mk.V

La escala fluvial de Concordia fue mantenida hasta el final de las operaciones con botes voladores en 1962. Entonces, ya se había planificado, la construcción del Aeropuerto de Concordia, en la localidad de El Espinillar.

Un bote volador de ALFA en carrera de despegue desde la costa del predio del Club Regatas Concordia (www.despertarentrerriano.com.ar)

Tarjeta postal turística de la ciudad de Concordia. En la imagen de la derecha el edificio del Club de Regatas de Concordia. A la derecha, el Aeropuerto de Concordia, Comodoro Pierrestegui en la localidad de El Espinillar (AE&O)

Agradecemos a Marcelo Miranda por sus aportes en la realización de esta entrada.

Publicado el 20Set25
1° Actualización  26Abr26

Bibliografía.

Pípolo, Juan Alejandro. Concordia: la ciudad y su arquitectura: 1831-1970

AA.VV; Los Orígenes de Aerolíneas Argentinas. La Posguerra y un Modelo de País (1945-1955). Editorial Grupo Abierto Libros, Buenos Aires, octubre 2020

Miranda, Marcelo W. A.L.F.A. La corta pero intensa historia de la Sociedad Mixta “Aviación del Litoral Fluvial Argentino” (Primera Parte). Revista Lima Víctor N° 28 Verano 2009/2010. Pág. 22

Miranda, Marcelo W. A.L.F.A. La corta pero intensa historia de la Sociedad Mixta “Aviación del Litoral Fluvial Argentino” (Segunda Parte). Revista Lima Víctor N° 29 Otoño 2010. Pág. 22

Miranda, Marcelo W. La Corporación Sudamericana de Servicios Aéreos S.A. Una historia poco conocida. Parte 1 de 3. Revista Lima Victor N°71 Otoño 2021. Pg.28

Miranda, Marcelo W. La Corporación Sudamericana de Servicios Aéreos S.A. Una historia poco conocida. Parte 2 de 3. Revista Lima Victor N°72 Invierno 2021. Pg.29

Miranda, Marcelo W. La Corporación Sudamericana de Servicios Aéreos S.A. Una historia poco conocida. Parte 3 de 3. Revista Lima Victor N°73 Primavera 2021. Pg.14

domingo, 6 de julio de 2025

Colonia Yeruá (Entre Ríos)

31°28´27.30” S - 58°11´06.60” W
49 mts. SNM

Yeruá es una de las muchas poblaciones del Distrito de Yuquerí, ubicadas al sur de la ciudad de Concordia, en la provincia de Entre Ríos. No debe confundirse con Puerto Yeruá, que está ubicado sobre la costa del Río Uruguay y poblacionalmente, más grande. Yeruá se encuentra, 25 kilómetros al oeste y toma su nombre de la Estación del Ferrocarril Nacional General Urquiza.

Ubicación de Colonia Yeruá en el mapa entrerriano (Argentina Xplora)

Distribución de los campos actuales y ya desparecidos en los alrededores de Concordia (AE&O)

Esta localidad tuvo una temprana participación aeronáutica en abril de 1914, cuando en sus inmediaciones se estableció uno de los aeródromos de campaña del Ejército. Ese año se habían preparado importantes maniobras en toda la provincia de Entre Ríos entre el 18 y 29 de abril. La aviación militar tomó parte de los ejercicios con dos bandos beligerantes; el Azul y el Rojo. A la primera de ellas se le asignaron dos biplanos Nieuport de 100 hp, tripulados por el piloto teniente primero Alfredo S. Agneta, jefe de escuadrilla y teniente Pedro L. Zanni. El bando Rojo fue equipado con dos monoplanos Bleriot de 50 hp y los pilotos, teniente primero Raúl E. Goubat, jefe de escuadrilla y teniente Aníbal Brihuega.

El Bando Rojo destinó una de sus bases en un campo que estuvo muy cerca del lugar en donde más de veinte años después se creó el aeródromo del que trata esta entrada.



Plano de campaña donde se observa la ubicación de los sitios donde se basaron los Bandos opuestos Azul y Rojo, durante las maniobras militares de abril de 1914 (Eloy Martín)

Luego de la fugaz existencia de este aeródromo de campaña, la región no tuvo ninguna aeroestación en sus alrededores hasta septiembre de 1920, cuando se conoció una Resolución del ministro de Guerra, doctor Julio Moreno, ordenando al Ejército a construir y mantener terrenos aptos para la aviación en el radio de 5 kilómetros de cada unidad operativa. La existente en Concordia, era el Regimiento de Caballería N° 6 Blandengues, ubicada al norte de la ciudad y sobre la costa del Río Uruguay. 

Sabemos positivamente que en esta época existía un campo en Concordia y prueba de ello, es que  hasta se lo categorizó con la letra “U”. La misma, debía ser dibujada en el terreno, en el extremo más al norte que el perímetro permitiera. Además, sabemos que en abril de 1926 “… el Servicio Aeronáutico del Ejército tomó posesión de un campo destinado a la aviación civil y militar”

No hay datos adicionales de operación, existencia ó ubicación exacta de este sitio. En 1931, la Aeroposta Argentina había suspendido sus operaciones en el país debido a una aguda crisis económica. La situación generó un verdadero movimiento popular, que solicitó al Estado su reanudación, lo que hizo efectivo mediante un decreto promulgado en septiembre y por el que la Dirección de Aviación Civil se haría cargo de esos vuelos en forma temporaria. La nueva administración, ordenó una inspección de otras rutas en la que incorporaba a Concordia. El martes18 de agosto del 31, el aviador Juan Alberto Carrizo junto con el mecánico Manuel Rubio, utilizaron una máquina Ryan de 300 hp. para efectuar el recorrido hasta Asunción del Paraguay, con escalas en Gualeguaychú, Concepción del Uruguay, Concordia, Curuzú Cuatiá y Resistencia. Es probable que para este vuelo en particular y todas las operaciones a cargo del estado que se mantuvieron mayo de 1932, se haya utilizado el misterioso campo “U” de Concordia.

De hecho, en la Memoria del Ejército correspondiente al ejercicio 1933-1934, consta una larga lista Campos Auxiliares de aviación, entre los que figura el de Concordia.

Desde 1939, el Grupo N° 1 de Observación de la aviación militar había comenzado la exploración de rutas de asistencia a poblaciones ubicadas el oeste de la Patagonia, en las primeras estribaciones de la Cordillera de Los Andes. Para septiembre de 1943, este proyecto se había convertido en la Línea Aérea Sud Oeste (LASO) y tenía vasta experiencia en transporte aéreo de pasajeros y carga desde su base en El Palomar hasta poblaciones tan lejanas como las que se encontraban al sur del Territorio Nacional de Santa Cruz. 

El éxito de LASO se intentó replicar en el extremo noreste de nuestro país, que con geografías, terrenos y climas completamente distintos y contrariamente extremos, provocaban a sus pobladores   igual grado de aislamiento. Para ello, se solicitó autorización para implementar la Línea Aérea Nor Este (LANE) que fue aprobada el 20 de septiembre de 1943 por Decreto N° 9.255, firmado el presidente de facto, general Pedro Pablo Ramírez.

Los vuelos de LANE fueron precedidos de una intensa planificación que incluyó la obtención (por préstamo, alquiler o compra) de los terrenos necesarios para instalar los aeródromos. El primer servicio experimental se efectuó el 1° de septiembre de 1943 (pocos días antes de la firma del Decreto que los autorizaba) con un Junkers K.43 que partiendo desde El Palomar, hizo escalas en Monte Caseros, Posadas e Iguazú.

Ubicación del nuevo campo de Colonia Yeruá (AE&O)

Un segundo vuelo experimental se llevó a cabo el 6 de septiembre, con un Junkers Ju-52 que cubrió el trayecto El Palomar, Colonia Yeruá, Monte Caseros y Posadas. Las condiciones de la infraestructura eran tan malas que se decidió mejorarlas y postergar el inicio de los servicios. Estos comenzaron el 6 de enero de 1944, con Ju-52 en un recorrido un poco más extenso: El Palomar, Colonia Yeruá, Monte Caseros, Concepción del Uruguay, Santo Tomé, Posadas e Iguazú.

Como vemos, Colonia Yeruá volvió a ser una opción válida en la planificación de estos vuelos y no el campo militar existente en Concordia desde hacía diez años atrás. Claramente, este ya no existía y se optó por esta alternativa.

El nuevo sitio se había alquilado a la empresa local Ferrari Hermanos, quienes poseían un almacén en la zona. Distaba 18 kilómetros al sur oeste de la ciudad de Concordia y se trataba de un campo regular, completamente llano y libre de mayores obstáculos. Permitía corridas de despegue de hasta unos 1000 metros en sentido norte sur. Existía un pequeño edificio que era utilizado como oficina. Y no mucho más.


Detalle de la geometría del aeródromo de propiedad de Ferrari Hermanos S.A. como su publicó en la Guía Aeronáutica de Aeropistas de 1948 (AE&O)

De una comparación de planos y cartas de época sobre documentación actual, llama mucho la atención, la notoria cercanía que existe entre el campo donde asentó el Bando Rojo en abril de 1914. Tanto, que hasta se diría que se trata del mismo predio y que el sitio fue alquilado pues se sabía de la predisposición de Ferrari a alquilar el predio. Claro, que esto no ha podido ser comprobado fehacientemente.
 

Después de nueve meses de operación de LANE en el campo, el vuelo del 21 de septiembre de 1944 sufrió un accidente leve el Junkers K.43fay (s/n 2727) registrado T-109. La aeronave no fue reparada y de le dio de baja el 21 de noviembre de 1947

Para complementar los servicios de LANE, el 15 de diciembre de 1944 fueron creados los Servicios Aéreos del Estado (SADE). La idea era alcanzar poblaciones y sitios no contemplados bajo las rutas de los Junkers más grandes y con aeronaves de pequeño porte, efectuar conexiones de segundo nivel. SADE fue equipada con una flota de numerosos tipos de aeronaves, como Beechcraft B17 Staggerwing, Stinson SR-10E Reliant, WACO de varios modelos, Vought O2U-1A Corsair, un hidroavión Conslidated 17 Fleetster y hasta un antiguo Fleet 2

En un principio, SADE estuvo restringida a transporte postal, pero la realidad pudo más que la norma y en poco tiempo los aviones se encontraban llevando pasajeros y carga, demás del correo. Muchos de ellos pasaban por Colonia Yeruá.

Junkers K-43fay (s/n 2725) T-107 que se utilizó en los primeros días de LANE. En el Ejército se los conocía como "Vaquitas" por su nobleza como avión de transporte (www.loudandclearinnotenaugh.blogspot.com)

Los servicios de LANE y SADE se mantuvieron hasta 1947 cuando se anunció la cesión de estas rutas a la nueva Aerolínea del Litoral Fluvial Argentino (ALFA). Esta empresa de economía mixta había sido creada en virtud del Decreto N° 9.358 del 27 de abril de 1945 y por el cual se establecía la política aérea nacional. El país fue divido en zonas a operar por empresas especialmente creada a tal fin. La Mesopotamia fue destinada a ALFA, una empresa que operaba hidroaviones Short Sandringham (cedidos por la Compañía Argentina de Aeronavegación Dodero S.A.) para los destinos fluviales y Douglas DC-3 y C-47 (adquiridos de rezago en los Estados Unidos), para los terrestres.

Plano del aeródromo como estaba incluído en el Manual de Rutas de LADE (Patricio Seidel) 

Aunque Concordia era una ciudad fluvial, el inicio de las operaciones de ALFA fue con DC-3 durante enero de 1947. La ruta prevista era Morón, Colonia Yeruá, Monte Caseros, Resistencia, Presidencia Roque Sáenz Peña, los días lunes y viernes. El recorrido totalizaba una distancia de 993 kilómetros.

La operación de ALFA en Colonia Yeruá era un tanto atípica. Esto debido fundamentalmente a la gran distancia que existía entre el aeródromo y la ciudad. Eran 25 kilómetros de tierra, que insumían no menos de 40 minutos de viaje o quizás el doble de tiempo, luego de que alguna lluvia arruinara el estado del camino.

Los pasajeros eran trasladados en autobús y no siempre llegaban a horario, los taxis eran muy raros y aunque en un principio se habilitó una conexión telefónica con la ciudad, esta no duró mucho tiempo. El cambio hubiera permanecido incomunicado si no fuera por el único teléfono público existente en la zona y ubicado en el Almacén Ferraris, a la sazón el propietario del campo donde se ubicaba el aeródromo.

Carta 1:50.000 del Instituto Geográfico Nacional de Ubicación de la zona de Concordia donde se aprecia claramente el aeródromo de Colonia Yeruá (Instituto Geográfico Nacional)

En 1948 la escala Colonia Yeruá fue levantada y fue reemplazada por Concordia que pasó a ser destino de los hidroaviones Sandrigham. Esto solucionaba de un plumazo todos los problemas de distancias, incomunicaciones, reservas y terrenos en mal estado. 

La vida de ALFA fue relativamente corta, pues cesó sus operaciones el 3 de mayo de 1949 cuando todas las empresas de economía mixta fueron unificadas y asignadas a Aerolíneas Argentinas en diciembre de 1950. El principal problema de casi todos los destinos (fluviales y terrestres) eran las paupérrimas condiciones de los aeródromos. Ello debido principalmente a la constante acción de desgaste en los terrenos que provocaban las lluvias. Pero además jamás fueron previstas terminales de pasajeros ni infraestructuras dignas.

La experiencia del improvisado aeródromo de Colonia Yeruá, sirvió para que la Dirección General de Aeronáutica Civil comenzara a pensar seriamente en la creación de un campo en las cercanías de la ciudad. El mismo se ubicó sobre el costado sur del éjido urbano de Concordia y asombrosamente …. a pocos metros del sitio que en abril de 1914 había sido base del Bando Azul durante las maniobras militares de ese año.

Detalles de los dos campos de Concordia, hacia 1952 cuando fue publicada la Guía Shell de Aeropistas (AE&O) 

La ubicación exacta del nuevo emplazamiento estaba al borde mismo de la ciudad y al sur de la traza del Ferrocarril General Urquiza. Cubría unas 66 hectáreas y permitía longitudes operativas de hasta 1.200 metros. Fue habilitado en junio de 1949 como aeródromo público de 3° Categoría. La habilitación de este sitio no significó el cierre de existente en el campo de propiedad de Ferraris en Colonia Yeruá. Ambos coexistieron por un período de al menos tres años.

El 20 de septiembre de 1950 el Ministerio de Aeronáutica creó la Dirección General de Circulación Aérea y Aeródromos (DGCAyA) y una de sus primeras acciones fue la de efectuar un relevamiento concienzudo de los principales aeródromos del país ó de todos aquellos con falencias y en los que se producían operaciones aerocomerciales. Las que arrojó Iguazú fueron muchas, pero lo que se priorizó fue la falta de un radiofaro para navegación y herramienta esencial para efectuar aproximaciones instrumentales de no precisión.

Lo lógico hubiera sido que esta radioayuda se instalara en el nuevo sitio, habida cuenta que el campo de Colonia Yeruá tenía los días contados, pero sorpresivamente se instalaron sendos readiofaros. El de Concordia fue identificado como “CON” en la frecuencia de 335 kilociclos y Colonia Yeruá como “YER” emitiendo en 280 kilociclos.

Y esta es la última constancia de existencia del aeródromo de Colonia Yeruá. En la actualidad, el sitio sigue manteniendo la fisonomía de una típica chacra entrerriana, encuadrada en altas trincheras de árboles.

Perímetro del aeródromo de Colonia Yeruá sobre una fotografía satelital actual (AE&O)

Bibliografía.

Guía Shell de Aeródromos, 1952

Biedma Recalde, Antonio María; Crónica Histórica de la Aviación Argentina Tomo II. Colección Aeroespacial Argentina, Círculo de Aeronáutica, 1º Edición, Buenos Aires, enero 1969

Bousquet, Augusto Víctor; La Aeroposta Argentina y el Correo Aéreo. Editado por la Sociedad Argentina de Aerofilatelia. Buenos Aires 15 de octubre de 1992

Miranda, Marcelo W. A.L.F.A. La corta pero intensa historia de la Sociedad Mixta “Aviación del Litoral Fluvial Argentino” (Primera Parte). Revista Lima Víctor N° 28 Verano 2009/2010. Pág. 22

Miranda, Marcelo W. A.L.F.A. La corta pero intensa historia de la Sociedad Mixta “Aviación del Litoral Fluvial Argentino” (Segunda Parte). Revista Lima Víctor N° 29 Otoño 2010. Pág. 22

Martín, Eloy. Primeras participaciones de la aviación de ejército en ejercicios militares. Inédito. Buenos Aires, 2014

AA.VV; Los Orígenes de Aerolíneas Argentinas. La Posguerra y un Modelo de País (1945-1955). Editorial Grupo Abierto Libros, Buenos Aires, octubre 2020

Revista Aviación. Ediciones varias.

Revista Nacional de Aeronáutica. Ediciones varias.

domingo, 5 de junio de 2022

Iguazú - IGR (Misiones)

25°40´50,82” S - 654°27´14,45” W
181 mts. SNM

El 29 de septiembre de 1909 fue sancionada la Ley Nacional Nº 6.712, autorizando al Poder Ejecutivo a enajenar las tierras que conformaban un amplio sector de bosque nativo entre los ríos Iguazú y Paraná (Provincia de Misiones), con el fin de reservarlas para un gran parque nacional. Además se pensaba ejecutar obras de embellecimiento en las inmediaciones del gran salto, accesos y una colonia militar. Esta Ley se reglamentó por decreto, el 12 de marzo de 1928 cuando se aprobó la compra de 75.000 hectáreas y que fueron puestas bajo esfera del Ministerio de Guerra.

Ubicación de Iguazú en el mapa de la Provincia de Misiones.

Con posterioridad, el 29 de septiembre de 1934 y por Ley N° 12.103, se creó la Dirección de Parques Nacionales y por consiguiente allí fueron destinadas las áreas naturales protegidas como la de Iguazú, entre muchas otras. La Ley de 1909 tenía en cuenta las obras ordenadas, entre las que se consideró un aeródromo destinado al uso de la colonia militar y a los intereses económicos de la zona; pero principalmente a complementar la actividad turística.

La Dirección de Parques Nacionales delegó en la Dirección General de Aviación Civil el proyecto en general del campo. Ello fue anunciado el 18 de septiembre de 1935 conjuntamente con las acciones necesarias para la instalación de la colonia militar.

La División Aeropuertos y Aeródromos de la DGAC ubicó al aeródromo a tan sólo unos 500 mts. al este de las cataratas. Obviamente se trataba de un punto a desmontar de la frondosa selva misionera, donde se debería ubicar una pista con orientación 02/20, de unos 1.000 metros de extensión y 300 metros de ancho. Excepto por las instalaciones básicas, no se previeron mayores obras. Aunque la elevación del terreno no es muy considerable, las características de la meteorología de zona (altas temperaturas combinadas con índices de humedad elevados) arrojaba distancias de despegue considerablemente largas para las aeronaves de la época. Además de ello, hacia el sur de la prolongación del eje de pista, se ubicaba una pequeña loma que se constituía en una especie de obstáculo.

Ubicación relativa respecto de límites, ciudades y el aeropuerto actual.

Desde fines de 1939 la Aviación de Ejército había implementado un servicio aéreo hacia las principales localidades de la Patagonia con el objeto de establecer una presencia efectiva del Estado en aquella extensa zona alejada y de larga línea fronteriza con la República de Chile. El servicio terminó denominándose oficialmente Línea Aérea Sud Oeste (LASO) el 4 de septiembre de 1940. Cabe destacar que la Mesopotamia argentina, separada del resto del país por el Río Paraná, carecía de vías rápidas de comunicación y su implementación era altamente dificultosa, debido a la exuberancia de la naturaleza, suelos fácilmente anegables y con pésimas características mecánicas. Y al igual que la región sur de nuestro país, se trata de una extensa área inhóspita y de intrincados límites con tres países distintos.

Plano del aeródromo de 1941

Con el mismo objetivo de cubrir soberanamente el territorio nacional más aislado, el Comando de Aviación de Ejército se propuso crear un servicio similar al patagónico, vinculando El Palomar con las principales localidades del noreste argentino. El 1° de septiembre de 1943 se iniciaron los vuelos en forma experimental con un Junkers K.43 que partió desde El Palomar e hizo escalas en Monte Caseros, Posadas e Iguazú. La Línea Aérea Nor Este (LANE) fue creada el 20 de septiembre de ese año por Decreto N° 9.255. Aunque Iguazú ya contaba con su aeródromo, el inicio de estos vuelos fue precedido de una extensa campaña de creación y adaptación de campos aptos. En este punto, es altamente probable que Iguazú haya recibido alguna mejora general. Los recorridos regulares comenzaron el 6 de enero de 1944 con trimotores Junkers Ju-52  sobre el recorrido El Palomar, Colonia Yeruá, Monte Caseros, Concepción del Uruguay, Santo Tomé, Posadas e Iguazú. Hacia 1946 los Ju-52 fueron reemplazados en algunos vuelos por los nuevos Douglas DC-3 y C-47 recientemente incorporados a la aviación de ejército.

Plano del aeródromo, tal como fue publicado por el Boletín N° 12 de 1944 de la Dirección General de Aviación Civil

El aeródromo fue incluído en el Boletín N° 12 que publicaba la Dirección General de Aeronáutica civil correspondiente a 1944. Allí se especificaba la ubicación como a 18 km al sur este de Puerto Aguirre, sin instalaciones y su principal usuario era Líneas Aéreas del Estado a través de LANE. También figuró allí la Resolución N° 21.102 con fecha 10 de agosto de 1944 que habilitaba al aeródromo de Iguazú como de carácter Aduanero. Este hecho administrativo era necesario dada la cercanía con la triple frontera, pero además LANE preveía la extensión de sus servicios desde aquí a Asunción de Paraguay.

Los servicios de esta línea estatal se mantuvieron sin mayores novedades hasta el 8 de octubre de 1947, cuando LANE anunció la suspensión de los mismos debido al inminente inicio de operaciones de la recientemente creada Aerolínea del Litoral Fluvial Argentino (ALFA). Esta empresa de economía mixta había sido creada en virtud del Decreto N° 9.358 del 27 de abril de 1945 y por el cual se establecía la política aérea nacional. El país fue divido en zonas a operar por empresas especialmente creada a tal fin. La Mesopotamia fue destinada a ALFA, una empresa que operaba hidroaviones Short Sandringham para los destinos fluviales y Douglas DC-3 y C-47 para los terrestres.

Vista general del aeródromo Iguazú con el Douglas DC-3
 de ALFA LV-ABT. Al fondo puede apreciarse la bruma producida por las cataratas (Francisco Halbritter)

El DC-3 LV-ABT rodando en Iguazú (Francisco Halbritter)

Un despacho de pasajeros típico de la época. Vehículos y familiares en la puerta misma del avión (Francisco Halbritter)
  

La vida de ALFA fue relativamente corta, pues cesó sus operaciones el 3 de mayo de 1949 cuando todas las empresas de economía mixta fueron unificadas y asignadas a Aerolíneas Argentinas en diciembre de 1950. El principal problema de casi todos los destinos (fluviales y terrestres) eran las paupérrimas condiciones de los aeródromos. Ello debido principalmente a la constante acción de desgaste en los terrenos que provocaban las lluvias. Pero además jamás fueron previstas terminales de pasajeros ni infraestructuras dignas. Sin dudas que Iguazú estuvo afectada por estas falencias. Prueba de ello, es la serie de fotografías que acompañan el texto de esta entrada en donde sólo puede verse una pequeña casilla mínima; más destinada para el resguardo de equipos y materiales que para la comodidad de los pasajeros.

Aerolíneas Argentinas fue equipada con las máquinas heredadas de todas las empresas mixtas y en general mantuvo el mismo esquema de rutas. Por lo que el servicio a Iguazú no se vió afectado y sólo se cambiaron los títulos de los DC-3. El estado del campo seguía siendo pésimo, al punto que la empresa decidió suspender los vuelos hasta tanto la Dirección General de Infraestructura no hiciera algo por mejorarlo.

Información de aeródromo publicada en la Guía Shell de Aeródromos de 1952. Según la coficiación refiere a un campo habilitado, de carácter aduanero, apto para recibir Aeronaves Tipo 3 (DC-3) y con disponibilidad de combustible de 100/130 octanos.

Con el fin de encuadrar a los aeródromos nacionales dentro de los estándares que había establecido la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI), el 20 de septiembre de 1950 el Ministerio de Aeronáutica creó la Dirección General de Circulación Aérea y Aeródromos (DGCAyA). Una de sus primeras acciones fue la de efectuar un relevamiento concienzudo de los principales aeródromos del país ó de todos aquellos con falencias y en los que se producían operaciones aerocomerciales. Las que arrojó Iguazú fueron muchas, pero lo que se priorizó fue la falta de un radiofaro para navegación y herramienta esencial para efectuar aproximaciones instrumentales de no precisión.

Así el Aeródromo de Iguazú pasó a ser uno de los pocos del país con un radiofaro. El mismo tenía la identificación morse “IGU” y emitía en la frecuencia de 215 kilociclos por segundo. Por lo tanto la DGCAyC editó la correspondiente Carta de Aproximación Instrumental con fecha 14 de marzo de 1953. En ella, la aeronave que llegara en vuelo al “fijo” o a la vertical del faro, debía alejarse con rumbo 025°, en descenso, a 120 nudos de velocidad, por un tiempo de 2 minutos, para entonces nivelar a 500 ft sobre el terreno, para efectuar el viraje de procedimiento por la izquierda sobre pleno espacio aéreo brasilero.

Carta de Aproximación de marzo de 1953

El encuadre dentro de los estándares de la OACI, obligaba a publicar en la carta alguna información extra: como que para los vuelos nocturnos el campo contaba con balizamiento a requerimiento. Este sistema era el más rudimentario que podía existir hasta entonces: bochones  a querosén instalados manualmente unos minutos antes de la operación. Además, establecía como máquina crítica del campo al De Havilland DH-104 Dove, una aeronave mucho más pequeña que el DC-3 de Aerolíneas Argentinas.

Así las cosas, los pedidos de obras solicitados por la empresa comenzaron en octubre de 1954, aunque es probable que los vuelos se restablecieran, desconocemos cuándo y con qué grado de mejoras. Lo que sí sabemos es que fueron precarias ó en su defecto, nunca estuvieron completadas

A partir del nuevo régimen gubernamental establecido a partir de septiembre de 1955, comenzó a regir una política de cielos abiertos en el país. Esto motivó a la creación de numerosas empresas privadas aerocomerciales, que tendrían como destino las principales ciudades del interior y sus centros turísticos. Claramente Iguazú sería uno de ellos. Esto fue indicado por el Decreto-Ley N° 12.507/56 en cuyo artículo N° 9 se indicaba la nueva competencia del Estado con respectos los aeródromos. Además, entre los numerosos informes realizados para conocer el estado real de la infraestructura; Iguazú figuraba como un campo con tareas pendientes de terminar.

Hacia septiembre del año siguiente, estas obras figuraban como ejecutadas pero el estado y la fisonomía del aeródromo no había cambiado mucho. Iguazú fue incluído en el listado general de campos en los cuales continuar invirtiendo con la prioridad “Troncal Secundaria III”

AVRO 748 que Aerolíneas Argentinas incorporó a su flota desde marzo de 1962 (Internet)

A principios de la década del sesenta, Aerolíneas Argentinas asumió un recambio total de su flota. Las rutas internacionales fueron realizadas con Comet 4 y para los tramos de cabotaje se decidió adquirir nueve AVRO 748, que tenían la pesada tarea de reemplazar a los viejos Douglas DC-3. El AVRO era un avión de compleja operación y con necesidad de un gran apoyo de tierra. El 1° de marzo de 1962 comenzó los servicios regulares y también comenzaron los problemas de adaptación a la deficiente infraestructura de nuestros aeródromos. La empresa recién anunció los servicios a Iguazú en el mes de noviembre de 1964, cuando llevaba dos años y medio de operación y cuando los problemas eran cosa de todos los días. Es probable que se hayan producido algunas operaciones regulares de AVRO en el aeródromo de Iguazú, pero estas fueron suspendidas en favor de los vetustos DC-3

El hecho definió el futuro del aeródromo, pues estaba demostrado que ni sus dimensiones ni sus características; eran las adecuadas para los nuevos equipos que fatalmente serían incorporados a futuro. A mediados de 1965 a DGCAyC efectuó un profundo estudio aerofotogramétrico del aeródromo a fin de considerar su ampliación. En el mes de junio se publicó el informe técnico que desestimaba de plano mejorar el aeródromo, pues la loma ubicada al sur y la gran cercanía con la ribera del Rio Iguazú por el norte, lo impedían. El estudio también sirvió para localizar una nueva ubicación en caso de ser necesario.

Las posibilidades de utilización de terrenos en las cercanías no eran muchas. Se detectó una zona ubicada a unos 6.500 mts. al sur del aeródromo, en donde existía una franja de terreno paralela al Río Iguazú de 683 hectáreas de superficie, con relieve poco notorio y con una longitud que oscilaba entre los 3.000 y 3.500 metros por un ancho de 300. Allí no se observaron afloramientos de rocas, la densidad arbórea era menor y con suelos constituidos por sedimentos granulares medianos a finos. Este informe fue de gran importancia en la ubicación del nuevo aeródromo y cuyo anteproyecto pasó de inmediato a las prioridades de la Dirección de Infraestructura. El mismo se restringió al lado geométrico aire y estuvo listo en marzo de 1966

Aspecto que presentaba el aeródromo Iguazú durante la intervención de mantenimiento de la DPA de Misiones en febrero de 1971 (Diario La Nación)

Pero mientras el proyecto se convertía en realidad, el aeródromo permanecía con sus históricas falencias que debían ser subsanadas. A fin de garantizar las operaciones de los vuelos en junio de 1966 se anunciaron fuertes inversiones en el aeródromo por dos frentes distintos. Por un lado el Estado Nacional a través de la Dirección General de Infraestructura, completó equipamiento pendiente de una planificación realizada en 1961 y jamás llevada a cabo. A Iguazú le fueron asignado un balizamiento eléctrico portátil para la pista, calle de rodaje y plataforma; un equipo VASI (Visual Approach Slope Indicator), un nuevo radiofaro y dos radiobalizas. En 1967 y 1968 se anunciaron más obras generales por un monto de 400.000.000 $ (u$s 150.000). Todas estas inversiones eran en su mayoría de reutilización en el nuevo aeródromo, cuyo inminente inicio de obras fue anunciado en octubre de 1968

Pero la incorporación de estos equipos no lo era todo en Iguazú. Por su parte el gobierno provincial se hizo cargo del mantenimiento del lado geométrico aire, a través de la Dirección Provincial de Aeronáutica. En febrero de 1971 fueron completadas; la limpieza de la franja de pista, construcción de nuevos desagues, mejoramiento de la pista con piedra triturada (cedida por la Dirección de Parques Nacionales) y compactada con material mejorado y el desmonte de ambas cabeceras a fin de mejorar la visión, tanto para despegues y aproximaciones. Las intensas lluvias de la zona a lo largo del año, obligaron a dotar permanentemente el aeródromo con una motoniveladora, un rodillo compactador, una pala cargadora y una cortadora de césped.

El proyecto de 1966 fue la base para uno nuevo final y definitivo que fue encargado en 1968 a la consultora Danielleto, Canosa y Allerand. La encomienda era por los trabajos de análisis del emplazamiento, proyecto integral, etapas de desarrollo y dirección técnica general. Las obras comenzaron en mayo de 1970 y con precisión suiza, concluyeron trece meses después. El 29 de junio de 1972 el Comandante de Regiones Aéreas Brigadier Mayor Higinio González aprobó la habilitación para el uso público. En el mismo momento que se publicó el NOTAM de habilitación, cayó también la clausura definitiva del histórico aeródromo de Iguazú.

Actualmente el sitio es ocupado por el acceso, estacionamiento y la Administración del Parque Nacional Iguazú.

Pista 02/20 y su franja de pista  sobreimpresas en una imagen satelital actual. Actualmente el sitio es ocupado por el estacionamiento vehicular y la administración del Parque Nacional Iguazú (AE&O)

Bibliografía.

Dirección General de Aeronáutica, Boletín de Aeronáutica Civil N° 12 de 1944

Guía Shell de Aeródromos, 1952

Revista Nacional de Aeronáutica N° 154 octubre de 1954 , Sección Aeronoticias Argentinas, Pág. 14

Rosenthal, Carlos Federico; Estudio preliminar de la ampliación del Aeródromo Iguazú. Revista Nacional de Aeronáutica N° 276 junio de 1965. Página 19

Fanego, Alicia; Iguazú: Aeropuerto en plena selva. Revista Aeroespacio N° 359 agosto de 1972, Pg.41

Potenze, Pablo; Un Avión Maldito. El AVRO 748 en la Argentina. Revista Lima Víctor N° 56 Verano 2016/2017, Páginas 30 a 42

AA.VV; Los Orígenes de Aerolíneas Argentinas. La Posguerra y un Modelo de País (1945-1955). Editorial Grupo Abierto Libros, Buenos Aires, octubre 2020

Diario La Nación

Diario Los Andes

Revista Nacional de Aeronáutica

Revista Aero Mundial

Revista Aeroespacio

Informes de Prensa, Fuerza Aérea Argentina.

 

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