32°56´37,41” S - 68°47´24,60” W
783 mts SNM
La ciudad de Mendoza, tuvo un temprano inicio en su propia planificación debido al severo terremoto del 20 de marzo de 1861. El sismo destruyó la mitad de la urbe colonial y causó alrededor de 5.000 víctimas mortales. Esta fue la causa del trazado de la nueva ciudad hacia el oeste (un sitio distinto al de su fundación) y el Parque del Oeste en 1895 (actual Parque General San Martín. Ver)
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| Ruinas de la Catedral de San Francisco varios años después del terremoto que destruyó la ciudad (www.revisionistas.com) |
Para lograr esto, los gobiernos municipales y provinciales debieron realizar importantes regulaciones y planificaciones en las primeras décadas del siglo XX. Esas medidas se incrementaron a raíz de las profundas crisis económicas hacia fines de la década del ´20 y principios de la siguiente. A consecuencia de ella se activó también una modificación de la economía provincial. Se incorporaron nuevas actividades, algunas de base agraria y otras vinculadas a la minería y siderurgia. En 1935 se instalaron en el Departamento de Las Heras dos importantes cementeras y dos años después se inauguró la Destilería de YPF en Luján de Cuyo. Durante la década del ´30 también surgieron importantes obras de infraestructura troncal, como fueron las canalizaciones (fundamentales para la agricultura desértica) y las principales rutas, ya que el automóvil estaba reemplazando al ferrocarril como medio de transporte en general.
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| “Pilar de Sobremonte”, dique construido para dividir las aguas en el canal Cacique Guaymallén (Foto del álbum institucional del Departamento General de Irrigación. 1947) |
Mientras estas obras eran parte del
conglomerado urbano del Gran Mendoza, en la Capital se detectaban ya algunas
deficiencias urbanas como la necesidad de intervenir la “Quinta Agronómica”
(actual Barrio Cívico) y reformular internamente si sistema de transporte urbano.
Lo que significaba una profunda y seria delimitación y zonificación de la
ciudad.
| Plano Ciudad de Mendoza en 1930 (www.mendozantigua.blogspot.com) |
Estas necesidades fueron tempranamente
advertidas por instituciones como la influyente “Asociación Amigos de la
Ciudad”, dirigida por Antonio Ordóñez Riera. En diciembre de 1938 el gobernador
Rodolfo Corominas Segura convocó a la formación de una Comisión Especial Ad
Honorem para proyectar un plan de urbanización de la ciudad. Los objetivos a
resolver eran:
- Destino definitivo de la Casa de Gobierno y tratamiento de la Plaza Independencia.
- Nuevo destino de los terrenos de la Quinta Agronómica (actual Barrio Cívico)
- Ubicación de las sedes de la Intendencia y de los Poderes Legislativo y Judicial.
- La construcción de un Aeropuerto Comercial.
- Ampliación de los Parques General San Martín y Aborigen.
- Extensión de Cultivos en los alrededores del Cerro de la Gloria.
- Resolución de otros problemas urbanísticos latentes e inmediatos.
La iniciativa planificadora dio inicio a un extenso debate dirigencial y emisión de numerosos Resoluciones y Decretos provinciales. En mayo de 1939 la Comisión designada solicitó a la Sociedad Central de Arquitectos (S.C.A.), aconsejara tres técnicos en urbanismo con experiencia. Fueron mencionados Alberto Belgrano Blanco, Fermín Bereterbide y Antonio Sabaté (como presidente de la S.C.A). Estos agregaron algunos objetivos más a los enunciados; como la incorporación de vivienda popular, teatros (el actual Anfiteatro Frank Romero Day) y educación universitaria (La Ciudad Universitaria)
El 03 de octubre de 1939 el Concejo
Deliberante aprobó la Ordenanza N° 869 estableciendo los términos de un llamado
a Concurso para: “la confección del plan regulador, reformador y de extensión
de la Ciudad de Mendoza”. Las presentaciones debían contener un ejercicio
concreto de las soluciones que, a su juicio, fuera la correcta para los
objetivos establecidos. El enunciado demarcaba un especial énfasis en la
solución al tema transporte. Especialmente a la solución del problema creado
por la existencia de la gigantesca estación que tenía en Guaymallén, el
Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico.
Esta convocatoria provocó un fuerte impacto entre los numerosos grupos de arquitectos urbanistas del país y hasta alcanzó a trascender las fronteras, pues se presentaron numerosos concursantes extranjeros. No era para menos, pues era la primera vez que en el país que se llamaba a concurso libre para resolver una cuestión urbana.
Existen muy pocos registros del tránsito del concurso hasta su resultado final, lo que no ha dejado registro de la cantidad total ni características de los participantes y sus trabajos.
El jurado estuvo integrado por el intendente de la ciudad Cruz Vera, el presidente del Concejo deliberante Dr. Héctor Videla Ponce, el arquitecto Amancio Williams por la S.C.A., el ingeniero Emilio Lendhartson del Centro de Argentino de Ingenieros y el arquitecto Daniel Ramos Correas en representación del Poder Ejecutivo de la Provincia. El 11 de enero de 1941 el Jurado se expidió elaborado la orden de méritos, resultando favorecido con el primer lugar el lema “Plumerillo”. Estaba integrado por los arquitectos argentinos Fermín Bereterbide, Alberto Belgrano Blanco (los mismos que había aconsejado la SCA para la revisión del llamado) y por los uruguayos Mauricio Cravotto y Juan Scasso. El lema “Capital de los Andes” integrado por los ingenieros Carlos María Della Paollera y Adolfo Farengo, obtuvo el segundo puesto. El tercer reconocimiento fue para el lema “Diez” integrado por los arquitectos Antonio Bonet, Jorge Ferrari Hardoy, Juan Curchan, Jose Lepera, Simón Ungar, Hilario Zalba, Valerio Peluffo y Jorge Vivanco. Estos son sólo ocho de los diez integrantes con que se representaban en su lema. Sucedió que todos ellos eran el reconocido Grupo Austral, fieles seguidores de los preceptos de Le Corbusier en el país. Los dos integrantes faltantes se mencionaron como ”patrocinantes” y eran nada menos que el propio Le Corbusier y Pierre Jeanneret.
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| Primer Parte del trabajo ganador del concurso, presentado bajo el lema "Plumerillo" (Arquitecto Mario S. Isgró) |
Lo que ha quedado hasta nuestros días es la propuesta ganadora del lema “Plumerillo”. Inmediatamente de su mención como ganador del concurso, las diversas partes del Plan fueron publicados y ampliamente difundidos.
Por esos años, el campo transitaba una especial y tensa relación entre sus ocupantes. Los militares de la Aviación de Ejército estaban enfrentados con todos los civiles concentrados en el Aero Club Mendoza, las empresas aerocomerciales y algunas aeronaves privadas. El encono se originaba en la necesidad del uso compartido de la pista y la ocupación de casi la mitad del campo disponible en Los Tamarindos.
El predio de Los Tamarindos era un
gigantesco terreno, inculto y con muy pocas posibilidades de serlo, debido al
alto contenido de sal de sus primeros estratos. Era propiedad de la familia
Bonfanti, quienes en un primer momento no tuvieron ningún problema era que el
sitio fuera destinado al uso aeronáutico.
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| Instalaciones y aeronaves del Aero Club hacia 1937, Por entonces este era el aeropuerto civil de la ciudad de Mendoza (AE&O) |
En efecto, la institución aerodeportiva había sido la primera en establecerse en el sitio en 1916 y comenzó a construir infraestructura en los primeros años de la década del ‘20. Con el tiempo fortaleció su base, con la prestación de servicios de rampa a las empresas aerocomerciales que tenían a Mendoza como escala operativa. Aeroposta Argentina S.A., NYRBA, Panagra y el Sindicato Condor utilizaban el personal y los enseres de propiedad del aero club. Además, sus hangares eran los únicos disponibles en donde algún privado podría resguardar su aeronave.
Aunque la aviación de Ejército había
tenido varios asentamientos de campaña en Los Tamarindos, recién el 2 de
diciembre de 1927 se creó el 4° Grupo de Observación con asiento permanente en
el mismo campo. La unidad se estableció al sur del terreno, mientras que desde
sus inicios, el aero club ocupaba el extremo norte (exactamente en el mismo
sitio donde hoy pisa la terminal de pasajeros)
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| Información y plano de aeródromo El Plumerillo, publicada en la Guía Aeronáutica Argentina de 1939 (AE&O) |
Pero también las empresas aerocomerciales y el aero club, produjeron sus propios ensanches en el mismo terreno. Panagra, solicitó autorización a los Bonfanti para construir una base operativa (que se resumía en mejorar la parte de la pista que siempre utilizaba el Ford 5-AT-C Trimotor) y la construcción de un pequeño cobertizo para sus enseres. Por su parte, el aero club ocupaba el terreno de modo precario y viéndose amenazado y rodeado por otros ocupantes con mayor recursos económicos, insistía ante los Bonfanti, la venta de la parcela que ocupaba.
El 15 de enero de 1937 un pavoroso
incendio consumió totalmente el hangar del aero club. Las llamas dieron cuenta
de seis aviones en total; tres de propiedad de la institución y tres de
privados. Nunca pudieron determinarse las causas del hecho y siempre quedó en
el aire un halo de intencionalidad del verdadero origen del incendio. Había una
guerra declarada. Que terminó perdiendo el aero club, pues diez años después
abandonó El Plumerillo y se trasladó a un nuevo campo en la localidad de Agrelo en Luján de Cuyo (Ver)
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| Ford 5-AT-C Trimotor (s/n 4-AT-55) NC8417 de NYRBA corriendo por la pista de Los Tamarindos (Gentileza Dante Civelli) |
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| Titular de Los Andes del 10 de agosto de 1930 con la crónica de la inauguración de las instalaciones de NYRBA, en Los Tamarindos (Hemeroteca de la Biblioteca San Martín) |
Mientras tanto, los oficiales del Ejército ejercían el mayor lobby posible ante todo tipo de autoridades, para desarrollar el campo de El Plumerillo como una base netamente militar. Y en esas circunstancias, apareció el gobierno provincial y las municipalidades con las necesidades urbanísticas ya citadas. Aunque todos los mendocinos identificaban a El Plumerillo como el sitio natural de operaciones aéreas, lo cierto es que la mayor parte del mismo era militar y el proceso de los pasajeros de las empresas aerocomerciales, se realizaban en el Chalet del Aero Club Mendoza. Nada más alejado del glamour que por entonces tenía el transporte aéreo y la imagen que los aeropuertos estaban empezando a cobrar como tipología icónica de cada ciudad. La existencia de un “Aeropuerto Comercial”, quedó instalada entre los objetivos del concurso.
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| Aspecto cotidiano de la actividad en la plataforma del Grupo 4° de la ya renombrada Base Aérea Militar El Plumerillo (Gabriel Tomás Pavlovcic) |
Pero además de insistir con la necesidad de una aeroestación civil, los oficiales militares, en tanto los únicos planificadores autorizados, habían concluído también en la ubicación de la misma. Se destinó como mejor lugar para ubicarla en un punto exacto al sureste del Departamento Capital. El sitio era en el Distrito de Gutiérrez, Departamento de Maipú, en un campo ubicado 400 metros al norte de la Estación Gutiérrez del Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico. El área cubría una superficie de 340 hectáreas y 2.708,05 m2, lo que más o menos puede ser representado en un perímetro bastante regular de unos 2.300 metros de lado por 1.500 de ancho. Aunque amplio, nada impresionante ni con reservas de ampliaciones y/ó reservas de crecimiento. El 18 de noviembre de 1943, este terreno fue declarado de Utilidad Pública según un Acuerdo General de Ministerios N° 14.276
La noticia de la ubicación del nuevo aeropuerto, caló hondo en sociedad mendocina, que de inmediato expresó su desacuerdo con el sitio seleccionado. Sucedía que Gutiérrez era una zona mayoritariamente cubierta por chacras, donde existían grandes extensiones de viñedos y líneas de olivos, bodegas y sus industrias asociadas. Aunque el Estado establecía el precio final a abonar, se trataban de tierras de alto valor y de difícil preparación para un aeropuerto.
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| Esquema a desarrollo futuro, inserto en la Primera Parte del Plan (Arquitecto Mario S. Isgró) |
Pero las intenciones de relocalizar la aeroestación civil en Maipú continuó siendo parte de la agenda de los planificadores aeronáuticos. El lugar llegó incluso a ser contemplado en el Primer Plan Quinquenal 1947-1951, pues la Dirección de Infraestructura de la Secretaría de Aeronáutica realizó un minucioso relevamiento de toda la infraestructura del país a fin de determinar la situación registral de cada campo y su infraestructura, como así también nuevos emplazamientos. Los resultados de este estudio se reflejaron en una ola de expropiaciones en todo el país, con el fin de regularizar y tener libre disponibilidad de terrenos sin intervenir.
El terreno de Maipú fue incuído bajo este proceso. El proceso de expropiación fue autorizado por Decreto PEN N° 27.680 del 6 de enero de 1945 y el campo de Mendoza abrió el Expediente N° 8.664 de la Secretaría de Aeronáutica. El Banco Hipotecario Nacional tasó las fincas y fijo su valor en m$n 2.610.878 con 94/100. El anuncio se publicó por Boletín Aeronáutico Público N° 090 del 13 de noviembre de 1945
Por alguna causa, el plan de construir
un nuevo aeropuerto o tuvo éxito. La expropiación jamás se concretó, el terreno
de Maipú termino siendo pare de la mancha urbana del Gran Mendoza y tan pronto
como en 1948 se expropiaron tierras vecinas a El Plumerillo para ser destinada
a su ampliación. Por su parte, la terminal de pasajeros, fue construida
inmediatamente al sur de las instalaciones de la IV Brigada Aérea. Inaugurado
en noviembre de 1949, se trató de un edificio icónico para los mendocinos, pero
deslucido, poco flexible a ampliarse y estilísticamente alejado de lo que
significaba una terminal aérea.
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| Lado Geométrico del campo de Maipú proyectado en la localidad de Gutiérrez. Se trataban de dos pistas en arreglo de "X", conectadas con calles de rodaje y bahías de giro en los extremos (AE&O) |
Un hecho no menor, es que mientras se
conocían los detalles de la planificación del nuevo aeropuerto en la ciudad de
Mendoza, en febrero de 1946 el Centro de Aviación Civil San Juan pretendió
tomar ventaja del asunto y dirigió una nota al Secretario de Aeronáutica,
brigadier mayor Bartolomé de la Colina, expresando los anhelos de esta
institución de que el aeropuerto se construyera en la ciudad de San Juan.
Argumentaba su ofrecimiento, con la resistencia de la sociedad mendocina de
ubicar los terrenos en Gutiérrez, al alto precio a pagar por esas tierras (de
bajísimo costo en los alrededores sanjuaninos), las excelentes condiciones
climáticas de la zona y la posibilidad de iniciar la construcción de inmediato.
No ha quedado registro de la respuesta oficial a la nota, pero como vimos, el
gran aeropuerto terminó resumido en una pequeña terminal de clásico estilo
pintoresquista, recurrente en varios proyectos ejecutados por el peronismo.
Bibliografía
Boletín Aeronáutico Público N° 090, 13 de noviembre de 1945
Arquitectos Bereterbide, Fermín, Blanco; Belgrano Blanco, Alberto; Cravotto, Mauricio y Scasso Juan. Plan Regulador de la Ciudad de Mendoza. Primera Etapa. Pre Plan. Mendoza, 1941
Revista Mundo Aeronáutico N° 130, Febrero de 1946
Lacoste, Pablo. Grandes Obras de Mendoza. Colección Diario Uno. Serie Humanidades y Ciencias Sociales N° 5. Mendoza, marzo de 1998
Vélez, Oscar Gregorio, Comodoro y Quellet, Ricardo Luis, Comodoro; Historia de la Fuerza Aérea Argentina. Tomo III. Historia General de la Fuerza. Desarrollo de la Aeronáutica Militar en el Ejército desde 1923 hasta 1944; Dirección de Estudios Históricos de la Fuerza Aérea Argentina. Buenos Aires, 2000. Pág. 47
Liernur, Jorge Francisco y Pschepiurca, Pablo. La Red Austral. Obras y proyectos de Le Corbusier y sus discípulos en la Argentina (1924-1965). Universidad Nacional de Quilmes. Editorial Prometeo Libros, 1º Edición. Buenos Aires, 2008
www.revisionistas.com
www.mendoza.gov.ar/prensa/las-fotos-historicas-de-mendoza-que-develan-nuestro-pasado-hidrico/















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